Fiscalidad del seguro de vida cuando el beneficiario es el banco

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A pesar de que no tiene carácter obligatorio, son muchas las personas que deciden contratar un seguro de vida que se encuentra vinculado a un préstamo o a una hipoteca en donde el beneficiario es el banco.

A pesar de que puedes poner a otra persona como beneficiaria del seguro, lo cierto es que poner al banco tiene bastantes ventajas en términos fiscales en cuanto a la tributación seguro de vida hipoteca. Como esta situación suscita muchas dudas, en este artículo vamos a ver como es esta tributación seguro de vida.

Tributación del seguro de vida para hipoteca

Estos seguros de vida se llevan a cabo para librar a los herederos pagar por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. De cara a saber cómo tributa el beneficiario de un seguro de vida cuando este es el banco, se trata de un dinero que se quedará en la entidad crediticia por lo que no supone ningún incremento dentro del IRPF al coincidir con la cantidad adeudada.

Estamos ante un seguro de amortización de deudas de capital decreciente en donde el dinero nunca pasa por las manos de los herederos, este pasará a ser del banco para cubrir el pago de las deudas.

En el caso de que sobrara algo de dinero cuando se paga la deuda por completo, en este caso si que tendría que tributarse por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones dependiendo de cada Comunidad Autónoma. Esto se debe a que hay un sobrante que, en este caso, si que incrementa el patrimonio y se considera un rendimiento de cara al IRPF.

¿Por qué es importante contratar este tipo de seguros?

Estos seguros de amortización de deudas son para aquellas personas que quieren tener cubierta su deuda en caso de fallecimiento. De esta forma, protegen a su familia y a sus herederos evitando que sus bienes se pongan en riesgo.

Para explicarlo de una forma más clara, se trata de un seguro que protege a la entidad financiera ante un posible impago debido a la muerte de la persona que tiene contratado el préstamo.

Tenemos que pensar que una hipoteca es el préstamo más grande que nos puede conceder un banco. Una hipoteca, por lo tanto, es un préstamo de larga duración y nunca sabemos lo que puede ocurrir el día de mañana. Esto quiere decir que, si la persona que ha contraído la deuda con la hipoteca fallece y no tiene seguro, tanto sus bienes como sus deudas pasaran a los herederos.

Heredar una deuda de este calibre puede ser un problema bastante grande. Mientras que en la parte de las deudas Hacienda se queda con una parte, la deuda pasa a ser una responsabilidad al completo lo que puede llegar a desestabilizar a cualquier familia.

Con uno de estos seguros de vida vinculados a los préstamos y las hipotecas te aseguras de que este problema no suceda y la deuda siempre quede cubierta en caso de fallecimiento.

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